Cuando Paolita estaba en el Hospital los médicos coincidían en decirnos que si queríamos llorar no nos detengamos y que mejor era si lo hacíamos juntas que no guardáramos nuestras emociones, luego después de que ella se fue, cuando sufrí la parálisis el Neurólogo  que me atendió les dijo a mi esposo y a Ricardo que estábamos en el momento de sacar afuera nuestro dolor, que habían sido muchos años de sufrimiento y tensión, que todo lo teníamos acumulado y que ahora era necesario hacerlo, que el cuerpo se deteriora y tiene que responder de alguna manera, nos dijo a todos que no guardemos nuestro dolor que lo expresáramos, que la manera de hacerlo era con el llanto, que llorar es humano y nos ayudaría a sobreponernos, dijo que la perdida que sufrió nuestra familia  merecía nuestras lagrimas, pero que no hagamos de ello un estado de animo habitual, que era muy sano disponer de un tiempo para llorar  y que tratáramos de hacerlo juntos para que así nadie contenga esos sentimientos  y no demos cabida a la tensión.

Nos dijo que la  desgracia que no habla, murmura en el fondo del corazón luchando por salir hasta que lo quiebra, es verdad  hablando de nuestros sentimientos en familia y compartiendo los sentimientos especialmente con mi esposo y mis hijos, encontramos alivio y pudimos saber  lo que pasaba en cada uno de nosotros y así pudimos ayudarnos y comprendernos mejor, recordar a nuestra amada hijita que ya no esta con nosotros, abrazarnos y consolarnos fue muy importante, de esa manera nos demostramos que  Ilsen Paola era  y es muy importante para todos  en casa .

No empantanarse  en el dolor, compartir con otros padres que están pasando o han pasado una situación limite como la nuestra. Ver como otros padres han logrado salir adelante tratando de tener una vida con calidad, aunque nunca ya será la misma nos consuela, nos motiva a sacar fuerzas para seguir adelante.

En W.D.C. los médicos y enfermeras nos ayudaron mucho y ni que decir de los Sacerdotes y las Hermanitas que siempre estuvieron preocupándose de toda la familia y dándonos su tiempo, cuando fuimos a Miami encontré el grupo  "Betania" que me ayudo y me sigue ayudando.

Acercarse a un grupo de autoayuda puede aliviar en gran parte nuestro dolor ya que permite compartir una pena similar con otras familia, estos grupos como  "Betania" ofrecen información, consejos y sugerencias practicas de como manejar el duelo y nos permite a los padres que ya han podido elaborar alguna etapa del proceso del duelo asistir a otros padres.

Aceptar, admitir y entender que lo que paso ya no tiene vuelta, aceptar que hagamos lo que hagamos nuestros hijos ya partieron, que sucedió lo que nunca pensamos iba a suceder, luego con la enfermedad  temíamos que tengan ese final, al mismo tiempo tener la fe y la esperanza de que un día nos reuniremos con ellos, mas tarde o mas temprano otra ves estaremos juntos y esta ves será para siempre esto es lo que nos sostiene, la esperanza de la vida eterna .

 La oración, la música ,el escribir, el darse a los demás que están pasando lo mismo que nosotros, es de un gran valor para la recuperación emocional  y moral. Escribir también es una manera de expresarse, de hacer brotar nuestra tristeza, es una manera de exteriorizarla, ir a la Iglesia contarle al Señor que junto con nuestra hija murieron también muchas ilusiones, con mi esposo no pudimos estar presentes cuando nuestros hijos egresaron de la Universidad, tampoco en el matrimonio del hijo mayor, Freddy Eduardo y Tania, (su esposa) no podíamos llevar a Paolita y lógicamente menos dejarla, quiero agradecer a todos nuestros amigos que los acompañaron en esos momentos tan importantes en sus vidas y que con su presencia en dichos actos trataron de reemplazarnos, a Eliana Moreira y su esposo quienes hasta ahora siguen a nuestro lado aun a pesar de la distancia, a Techi  y Reno que no faltaron un día a casa para hacer el Rosario y quienes a los dos años mas tarde pasaron también por esta terrible experiencia con su hijo mayor José Antonio (Toño), joven de 25 años , Ingeniero de profesión, excelente muchacho, Dios los ayude como lo hizo con nosotros.

 Escribir es algo muy eficaz para nuestra salud mental en estas circunstancias .. Ser paciente con uno mismo  es muy importante, recuerdo que no podía hablar sin llorar, además tenia una depresión tan fuerte que no lograba mantener una conversación, el sueño me ganaba, tampoco me funcionaba bien la memoria olvidaba todo, en el primer año mis reacciones eran imprevisibles, a toda niña de la edad de mi hija se me hacia muy fácil ponerle el rostro de Paolita ...  me quedaba mirándola, los papas tenemos mucho amor en el corazón para  dar a nuestros hijos y necesitamos entregarlo a quien mejor que a una niña de su edad? eso me motivo para  ayudar a los niños y jóvenes con "cáncer ", es increíble más fue lo que recibí que lo que di, debo de agradecer nuevamente al Señor por haber puesto en mi esposo y mis hijos la paciencia que me tuvieron.

 Hablar con alguien que te escuche con caridad y ponga su hombro donde uno se apoye para llorar es muy importante  para ayudarnos a no caer al fondo, necesitaba hablar de mi hija, de su enfermedad, de como me sentía, parecía que con ella se habría ido también mi identidad necesitaba contar como la extrañaba, lo mucho que me hacia falta, una ves mas el Señor vino en mi ayuda, al llegar a Miami sin querer encontré en la radio del auto la emisora "Radio Paz" desde ese día es mi compañera, debo también agradecer al P. Federico la paciencia que me tubo a Isaúl Gonzales, el mismo que me ayudo a ayudar, a Silvia la madre de Irene a quien conocí tan pronto llegar a Miami, después de la partida de Irene teníamos un día a  la semana para hablar de nuestras hijas esto me ayudo mucho, esperaba con ansias que llegara ese día, creo que nos ayudamos las dos .

El que los familiares y amigos  nos tengan paciencia, que no dejen de llamarnos, de hablar con nosotras a pesar de que quizá nuestra compaña no es de las mejores, ellas también sufren a nuestro lado, que acepten el que no podamos asistir a fiestas ni a reuniones, que nos acompañen con cariño ya que esta etapa pasara pero las necesitamos mientras nos dura el periodo de duelo, que no teman el preguntar de nuestra hija, al contrario es lo que deseamos saber que para ellas también nuestra Paolita fue importante y que sentían su partida.

Sobre todo lo que mas ayuda es optar por la vida, aunque lleve años superar este dolor, no olvidar que Dios y el tiempo son nuestros mejores aliados ... Dios llenara con su amor el vacío dejado por nuestros hijos y el tiempo hará que nos acostumbremos a vivir con este dolor sin que la herida siga sangrando .

 

 

 

 

Visita y únete a nuestra comunidad
pinchando en la siguiente imagen.
Te esperamos !!!!