Oración por una hija o hijo


Autor de la vida y Señor de los muertos,
acuérdate de mi hija (o)
que se alimentó de tu cuerpo y de tu sangre
y partió a tu descanso, confiando en ti.

Cuando vengas con majestad, acompañado de tus ángeles,
resucítala (o) de su tumba, sácala (o) del polvo de la tierra,
revístela (o) del traje de la gloria y ponla (o) a tu derecha,
          para que entre contigo en la morada del cielo
y alabe eternamente tu bondad.
Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amen.
 



Antífona por alguien que murió


- Los ángeles te lleven al paraíso.
Te reciban los mártires a tu llegada
y te conduzcan a la ciudad santa,
Jerusalén.
- El coro de los ángeles te reciban
y con Lázaro, el pobre de otro tiempo,
entres al descanso eterno.
- Yo soy la resurrección y la vida:
El que cree en mi, aunque haya muerto,
vivirá.
Y todo el que este vivo y crea en mi,
jamás morirá.

 


Un mensaje que pudo haber escrito su hija o su hijo


Este mensaje fue creado para
ayudarlo a superar su dolor.


!Queridos papá y mamá!
Se el enorme dolor que sienten.
!Las lágrimas que derraman
calan hondo en mi ser resucitado!

No me gusta verlos tristes,
por favor, ¡no lloren mas!
No culpen a los demás,
o a situaciones imaginarias
por lo que me sucedió.

Acepten mi partida, por favor,
pues todos tenemos nuestro momento
final y decisivo.
Mi hora llegó y aquí estoy,
envuelta (o) en el amor del Padre.

Quiero descansar en la eternidad,
segura (o) de no causarles tristeza
y si lo hago, ¡les pido perdón!

Les pido que perdonen también
a las personas que puedan estar culpando
por mi partida, si es que existen.
El odio y la rabia no llevan a nada,
tampoco su auto-condenación,
podrá llevarme de vuelta.

Aquí estoy yo y allí están ustedes...
Vivan la vida con alegría, justicia, dignidad,
amor y, sobre todo, con fe en Cristo resucitado.
Si viven así,
un día nos volveremos a encontrar aquí,
pues en la casa del Padre hay muchas mansiones.

Con certeza, ¡los estoy esperando!
!Un abrazo de tu hija (o) que ha resucitado!

 

 

Huellas en la arena


"Una noche tuve un sueno...
soñé que andaba por la playa junto al Señor,
en el cielo veía escenas de mi vida.

A cada una que pasaba,
veía que en la arena aparecían dos pares de huellas:
Seguro una eran mías y las otras del Señor.
Cuado la ultima escena paso ante mis ojos,
mire hacia atrás y vi que muchas veces,
en el camino de la vida,
solo hubo un par de huellas.
Note también que esto sucedió
en mis momentos mas difíciles
y angustiosos.
Esto me entristeció mucho y pregunte al Señor:

- Tu me dijiste que si te seguía,
estarás siempre conmigo,
todo el camino.
Pero veo que durante las mayores tribulaciones de mi vida
solo hubo un par de huellas.
No entiendo por que me dejaste cuando
mas necesitaba de ti...
El Señor me miro profundo a los ojos y respondió:

- Hijo mío, te amo y jamás te dejaría en las
horas de prueba o sufrimiento.
Cuando viste que en la arena no había mas
que un par de huellas,
fue porque en esos momentos,
!yo te llevaba en mis brazos!

 

 

Visita y únete a nuestra comunidad

pinchando en la siguiente imagen

te esperamos !!!!