Hoy llego a ti, Señor,

sin flechas, sin oro, sin incienso;

roto y cansado del viaje,

enlodado de sombras y lejos del cielo.

Loco con mis pesares,

casi sin fe y esperanza vengo;

cruzando lomas y valles

peregrina mi alma sin dueño.

Donde esta el arroyo fresco?

Donde yace la fuente cristalina?

Donde la luz que alumbro mi vida?

Donde el bálsamo para mi herida?

Ten compasión, Señor de tanta pena,

y tanto dolor en mi cuerpo yerto.

Cuanto pesa, Señor, la triste cadena,

que arrastra mi espíritu muerto

P. Eusebio Gómez



El P. Eusebio Gómez Navarro O. C. D es compositor de poemas,

oraciones y canciones.

 

 

 

 

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