Paz y bien para todos.

A las madres se las recuerda con emoción y con lágrimas. A los padres con respeto y admiración.

La maternidad es instinto y es ternura. La paternidad es responsabilidad y es equilibrio.

No es fácil la misión de ser padre o de ser madre. La vocación de ambos es llamada a la fidelidad y al sacrificio. Para cumplir a cabalidad esta misión, hay que prepararse muy bien.

Lástima que en las universidades, en las escuelas no se den cursos especiales que enseñen a prepararse para la vocación tan elevada y tan seria, como es la del padre o la de la madre. No son muchos los que logran graduarse en el amor. Parece que son muchos los que degradan el amor, convirtiéndolo en capricho o en bastardo egoísmo.

Pienso que es padre, aquél que da seguridad al hijo. Y yo definiría así a un padre.

¿Qué es un padre? Aquél que da seguridad a su hijo. El padre es el camino por el que el hijo aprende a andar en la vida. Apoyado en el padre uno se enfrenta a riesgos y a dificultades. Aprende a ver la vida como riesgo, pero apoyado en el padre ve esa misma vida con optimismo y con esperanza y como un desafío.

Recuerdo que de niño mi padre me ponía muchas veces en sus hombros y desde aquella altura yo lo veía todo diferente. Disfrutaba viendo la procesión, el desfile militar o una parada. La firmeza de los hombros de mi padre me hacía sentirme seguro y feliz. Y las pocas libras que entonces pesaba, pues no las debía sentir mi padre; y si las sentía, no le pesaban.

Pensaba que mi padre era el hombre más alto, más fuerte y más bueno del mundo. Cuando se echaba la noche y teníamos aún un largo trecho hasta llegar a la casa, él me volvía a poner en sus hombros para que no me lastimase los pies; allá por los campos, por los caminos, por los rastrojos que teníamos que ir atravesando.

Me olvidaba entonces en brazos de mi padre del cansancio.

Miraba hacia el firmamento, veía las estrellas tan cerca de mis manos que casi me sentía dueño de ellas y las quería acariciar con mis manos chiquitas. Refrescando estos recuerdos de niño, pienso que el padre siempre tiene que ser líder, guía, servidor, puente entre Dios y el hijo. Padre es aquél en quien uno puede confiar. El que siempre está a tu lado dándote seguridad. Ese es el padre, seguridad física, afectiva, emocional, económica.

Padre es quién educa y hace de un niño un hombre o una mujer. Padre es aquél que siempre está a tu lado, sobre todo cuando más lo necesitas. Quien haya experimentado en su vida esta relación de padre a hijo, entonces puede entender lo que significa llamar a Dios, Padre.

Razón tenía quién dijo el día que fui padre, comencé a entender quien es Dios.

Desafío para la fe de tantos padres indiferentes en las cosas de Dios, esta frase: Si no has entendido a Dios, difícilmente vas a entender lo que es ser padre. Pero el día que te des cuenta de lo que es ser padre, ese día vas a entender mucho mejor lo que es Dios como padre.

El padre se sacrifica sin esperar ninguna recompensa, es su deber.
Pero un día llegará alguien que pasará la cuenta al hijo y éste será su propio hijo, el nieto del abuelo. Pues los hijos de hoy, son los padres del mañana. Ayuda a ser de tu hijo un buen hombre y un buen padre.
 

     

 

 

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