No es posible ni fácil para un cristiano prescindir de la cruz en su vida; pero no nos engañemos en imaginarnos cruces raras; la cruz toma la forma de mil circunstancias diarias en nuestra vida.

El cumplimiento de nuestros deberes diarios suele ser la cruz que gravita sobre nuestros hombros; la ejecución de nuestras obligaciones familiares, profesionales o ciudadanas; la practica sincera del amor a nuestros semejantes, aun a los que no nos resultan simpáticos, el servicio desinteresado a los demás, aun a costa de nuestra propia incomodidad, para que los demás estén y se sientan cómodos; aceptación de cosas molestas que nosotros no buscamos, y que nos vinieron solas, sin saber porque; todo esto constituye frecuentemente una cruz pesada, o mas liviana, pero al fin una cruz.

Feliz aquel que sufre y comprende que su sufrimiento, tiene un valor; feliz quien sufre para así aliviar el sufrimiento de otro.

La verdadera Cruz cristiana tiene como trazo vertical la tensión hacia el cielo y como trazo horizontal el esfuerzo para tratar de que el mundo sea mejor.
 

 

 

Visita y únete a nuestra comunidad

pinchando en la siguiente imagen.

te esperamos !!!!