En la vida hay cosas que son accidentales o secundarias. Hay otras que son esenciales y primarias.

De las accidentales o secundarias podemos prescindir en determinadas circunstancias de nuestra vida; pero de las esenciales y primarias de esas no. Estas ocupan el primer lugar y no podemos olvidamos de ellas.

Tenemos qué aprender a examinar que es lo principal para nosotros y qué es secundario, qué es esencial y qué es accidental, y cuando encontremos la diferencia, vivir según la respuesta.

Debemos de tener cuidado en no equivocarnos en nuestras apreciaciones, tendemos a veces a confundir lo esencial con lo secundario y esas equivocaciones en la vida a veces nos cuestan caras y traen graves consecuencias.

Tenemos que aprender a darle prioridad a las cosas, ponerlas en el lugar que les corresponden; trastornar o invertir los valores seria desastroso.

Ten siempre en mente que el primer lugar, por ser el primer valor le corresponde siempre a Dios, y lo demás vendrá por añadidura.

 

 

Visita y únete a nuestra comunidad

pinchando en la siguiente imagen.

te esperamos !!!!