Asoc. psiquiatras del Centro de la Pcia. de Bs. As.

Dr. Jorge Garaguso

Un día maravilloso de sol como hoy, en un instante se nos oscurece. Personificada, la gran cegadora o no con nombre femenino: la muerte; o nombre masculino: el deceso o el fallecimiento, la muerte es un hecho real.
Es difícil hablar de l muerte en cualquier circunstancia, en cualquier lugar. Tiene que ver con negar la existencia de una certeza. Reflexionar sobre la muerte es precisamente enfrentarse con esa certeza primordial.

Un alto porcentaje de duelos son prolongados y en ocasiones llevan años. Es importante detectar, conocer y comprender las diferencias en los procesos de duelo para evitar que la duración del proceso del duelo normal se prolongue y se convierta en un duelo patológico.
El duelo es una vivencia penosa y dolorosa que causa todo lo que ofende a nuestro impulso vital, ocasionando un profundo desconcierto, una herida que equivale a una mutilación. El duelo tiene siempre un comienzo, pero diferentes finales de acuerdo a quien lo padece; a veces difícil y penoso.
Desde nuestra área, todos los profesionales que intenten ayudar a quien debe superar una pérdida significativa deben saber que quienes vienen a la consulta lo hacen con la convicción de que nada de lo que el terapeuta haga o diga le representará un consuelo. Que ningún encuadre modificará la pérdida experimentada y que ninguna intervención aliviará el dolor. La clave de la credibilidad terapéutica pasa por mostrar que como terapeuta acepta y es capaz de hallar la marcada intensidad que representa ese trabajo.
Los consultantes tienen la necesidad de ser escuchados y ser comprendidos. Escuchar atenta y solemnemente su queja, respetando su dolor y su angustia. Y aquí la importancia del grupo; donde mi dolor se transforma en nuestro dolor. El dolor y la experiencia del otro se me asemeja y a través de construcciones de redes y lazos, se constituye el soporte y sostén que me ayudará a transitar ese tiempo doloroso.
Para terminar quiero decirles: un duelo es algo que necesita tiempo. Y si me preguntan qué es el duelo? Yo diría: el duelo es aprender a amar al que hemos perdido; de otra manera. Una manera más serena, más no distante. Es un dolor que debemos atravesar . El duelo es un olvido logrado en el cual yo voy a vivir el dolor de la separación y la pérdida del ser amado y progresivamente lo voy a integrar de una manera diferente en mi psiquis y a partir de ahí yo me pregunto: me encuentro o me relaciono con el que partió?.
Encontrarme con el muerto es caer en el fondo inerte del abismo, sin posibilidades de duelo ni de olvido. Si en cambio trato de relacionarme hago de esa fosa abierta el surco en que crezca otra manera de vivir.
Dejando fluir estos sentimientos en nuestros interior daremos paso al nacimiento de un nuevo ser en nosotros. Un ser que no se resentirá de la vida porque ha comprendido la muerte. Que no rechazará el dolor porque ha sabido aprender de él y se acercará a otros que sufren ayudándolos a realizar su propio aprendizaje hasta encontrar la luz.
Vuestra existencia como Grupo es fundamental para poder lograr que paulatinamente sus vidas se vuelvan a la normalidad aunque esa normalidad es ahora diferente.

 

Visita y únete a nuestra comunidad

pinchando en la siguiente imagen.

te esperamos !!!!